El poder de las formas                                                

 

   Que algunas formas tienen la facultad de atraer o generar un campo energético concreto es algo que ya descubrieron en la antigüedad y estas formas fueron ya consideradas sagradas, tal vez la forma más antigua conocida sea la espiral, que representada en multitud de petroglifos, nos da fe de los conocimientos que ya poseían nuestros antepasados sobre la energía y la forma de atraerla, porque la espiral es una de esas formas que tienen la cualidad de alterar la densidad energética en un campo concreto que depende de su tamaño y del giro de la misma, el trisquel es otra forma capaz de atraer la energía, posiblemente el tetrasquel (la variante de cuatro aspas) más tristemente recordado, sea la cruz gamada, elegida por Hitler como símbolo de poder, aunque ese mismo símbolo ya se utilizaba muchos siglos atrás, para señalar en los planos los templos budistas, la estrella, en cualquiera de sus formas es también una forma emisora, también  lo es la semilla de la llamada flor de la vida y también el círculo, pero este es menos potente que los anteriores, esto en formas lineales o bidimensionales, en todos estos casos tenemos que recordar que si estas figuras son representadas en tres dimensiones su acción no es superior a cuando se representan en solo dos dimensiones, es decir, un dibujo en un papel genera la misma energía que un grabado en una roca, o una figura en cerámica u otro material con alguna de las formas ya citadas. 

    En cuanto a las formas tridimensionales emisoras, la más conocida y reconocida sin duda es  la estructura piramidal, desde que salió a la luz el poder energético de las pirámides estas son reproducidas por todo el mundo para energizar agua, alimentos, lugares, dormir bajo ellas, reducir inflamaciones, aliviar el estrés e intentar cicatrizar heridas más rápidamente. No solo esta forma es capaz de generar energía, también son emisores tridimensionales, la esfera  y la representada en el llamado anillo atlante, esta es un poco más compleja, sin duda habrá alguna más, aún no las he descubierto todas, en este caso hay que advertir que una pirámide dibujada en un papel, no emite absolutamente nada, y tampoco la forma atlante, llamada tabla atlante por André de Belizal, he observado que hay profesionales que creen que esa forma dibujada atrae la energía y esto no es cierto.

   También hay personas que creen que una forma puede neutralizar una geopatía, una geopatía es un lugar con unas emisiones naturales que puede alterar nuestra salud, igualmente estas emisiones no están registradas por la ciencia, sin embargo las evidencias son abundantes, alguien dijo con mucha razón "el cáncer no se hereda, se hereda la cama" en clara referencia a lo que un lugar geopatógeno puede generar en nuestro organismo tras años de permanecer sobre el mismo, pero no nos engañemos, nuestro sistema de vida, hábitos, alimentación, estrés, radiaciones electromagnéticas artificiales, son factores que influyen de forma negativa en la evolución de nuestra salud, es decir, no nos enfrentamos a un solo enemigo, este se multiplica cada vez más rápidamente y necesitamos reorganizar nuestra vida, no solo es aconsejable restaurar nuestros niveles energéticos, también lo es cuidar nuestra alimentación, practicar algún tipo de deporte, exponernos lo menos posible a las radiaciones naturales y artificiales, y evitar adicciones a las comidas preparadas, los medicamentos, el alcohol, el tabaco y las drogas.

  Como decía, hay quien piensa que una geopatía se puede neutralizar y mi conclusión después de muchos años de investigación en el campo, es que esto no es factible, esa afirmación es errónea, veamos, desde mi percepción, entiendo que una geopatía ejerce dos efectos negativos, por un lado, la emisión de una radiación ionizante, que es tan insignificante que de momento no existe un aparato que sea capaz de cuantificarla, entiendo, siempre desde mi percepción, que esta radiación es al menos 4000 veces inferior a la que podemos recibir cuando nos hacemos una radiografía, sin embargo, esta emisión dura uno o dos segundos y la de una geopatía en nuestra cama o en nuestra silla de trabajo nos afecta al menos 8 horas diarias, el otro efecto negativo es que esa radiación ocupa un espacio que hace que la energía sutil de la cual nos nutrimos, se haga mucho menos densa, los niveles energéticos en la vertical de las geopatías bajan drásticamente, lo cual propicia que la recarga de nuestro cuerpo energético sea deficiente.

   Si efectivamente lo que La Tierra remite a través de esas geopatías, es la radiación ionizante  que recibe a través de la luz, presente en su espectro no visible y que no se queda para sí, sino que la devuelve a través de esos "poros" que son las redes telúricas y otras geopatías, para neutralizarlas en un lugar concreto habríamos de colocar una barrera diferente a cada radiación ya que no emergen separadas, lo hacen en distintos porcentajes, pero mezcladas. Pensar que por colocar un objeto en nuestra casa podemos evitarlas es un tremendo error. Sin embargo el segundo efecto, sí que es posible evitarlo, aumentar la densidad energética en una habitación o en nuestro propio cuerpo también es posible. Son muchos los que conocen que situarse bajo una estructura piramidal beneficia a nuestro cuerpo energético, ya que nos recargamos más intensamente y nos permite recuperar la energía perdida, igualmente podemos recargarnos a través del Reiki y otros métodos de envío de energía a distancia, pero no nos equivoquemos, ninguno de estos métodos es capaz de eliminar el primer efecto nocivo de una geopatía, para no padecer sus efectos se hace necesario el apartarse de la misma y para detectarlas se hace necesaria la presencia de un radiestesista cualificado, que al menos sea capaz de detectar las venas de agua y las redes Hartmann y Curry.

    Hoy puedes conocer la forma que consigue hacer más densa la energía, la forma más potente que de momento existe, hay más, sin duda, pero nunca, o al menos yo no la conozco, se hizo pública una forma con tanto poder y con tanto alcance, hablo de esa mezcla de formas energizantes que un día apareció en mi mente y que hoy ve la luz, el Conector Astral.

 

      23/09/2016

 

 

      Epifanio Alcañiz

 

      Investigador de las energías telúricas