El peligro latente para los terapeutas

Epifanio Alcañiz Rubio • 15 de enero de 2026

  El peligro latente para los terapeutas

  La verdad es cada vez se cruzan más terapeutas en mi camino que solicitan mis servicios, porque saben que tienen un problema; pero son incapaces de saber cuál es, muchos son sensitivos y su problema es que trabajan cuerpo a cuerpo con sus pacientes, me refiero a todas las terapias que requieren cercanía y que ambas auras, la del terapeuta y la del paciente están en contacto.

  Cuando una persona arrastra un problema que no consigue solucionar con los profesionales de la salud convencional, al final acaba buscando la ayuda de las mal llamadas terapias alternativas (a veces son la única opción) sin que necesariamente crean en ellas, pero la desesperación a veces nos lleva hacer todo lo que esté en nuestras manos para sentirnos bien, lo mismo alguien les habla del Reiki o de algún tipo de masaje, o tal vez de una regresión, hipnosis, registros akáshicos y mucho más, pero… vamos a situarnos en la piel de un paciente en concreto, un paciente que está poseído por una entidad maligna, o tiene un parásito energético adherido, no se encuentra bien, está depresivo, sus dolencias se acentúan y busca ayuda donde sea, vamos a imaginar que llega hasta alguien que utiliza el Reiki o la magnetoterapia (es solo un ejemplo) a la entidad o al parásito no le gusta que nadie intervenga, no le gusta que suban la energía que ellos quitaron a su presa, no, no les gusta y pueden pensar que el terapeuta es mejor presa que el poseído, nada más fácil que cambiar de cuerpo cuando las auras están en contacto, mucho más fácil aún, cuando el nivel energético del terapeuta es bajo, esto hace que su aura esté replegada y se convierte en una presa excesivamente fácil y es mejor presa un sensitivo que alguien que está en su primera etapa, si en una guerra un soldado está apuntando con su fusil y hay dos objetivos juntos, un soldado y un oficial, yo creo que sin duda ese primer disparo será para el oficial; así es la vida, las reglas ya están escritas.

  Con lo cual en ocasiones el terapeuta soluciona ese problema de una forma inadecuada, que es cargando él con el problema, también existe un problema latente cuando asistimos a un curso que requiere una iniciación, cuando la vamos a recibir rompemos nuestros escudos naturales, el problema solo es real cuando alguno de los asistentes lleva consigo algo pegado, al igual que en una sesión de Ouija, esos escudos se rompen, abrimos las puertas de nuestro cuerpo energético a esa entidad que creemos es nuestro familiar fallecido y por desgracia casi nunca lo es, estos son problemas reales que han llegado hasta mi buscando solución, no escribo este post para meter miedo a los terapeutas, solo para advertirles de un problema que acecha y que es difícil de detectar, recordar que la mejor protección siempre será el mantener nuestros niveles energéticos en su máxima vibración.


 Epifanio Alcañiz

 Sensitivo



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Al final esto acabará siendo uno de los peligros más frecuentes del siglo XXI, hace unos meses, me extrañó encontrar en el limpiaparabrisas de un coche una fotocopia anunciando los trabajos de un maestro africano, eso es algo más o menos normalizado en una gran ciudad, pero era en una pequeña aldea; al final quien lo practica, ve como lógica su manera de ganarse la vida, una como otra cualquiera, jodiendo a los demás, pero naturalizado, es como si te haces una casa y al levantarte encuentras que alguien ha construido un muro delante del ventanal, está en tú propiedad, vas y lo derribas y al día siguiente, hay otro muro más resistente, quien realizó el trabajo se ofende porque alguien lo rompa y vuelve con otro más potente. Para mí no existe la magia blanca, porque en ella se incluyen órdenes para atraer un amor o similares que de alguna manera interfieren en el libre albedrío de un tercero, bueno, encender una vela rogando por la salud de un familiar o aventar canela en la entrada de la casa para atraer la prosperidad, son cosas que en principio no interfieren de forma negativa sobre un tercero, quiero aclarar que no es lo mismo un hechizo invocado por un aficionado que se guía por tutoriales o libros sobre el tema, que un trabajo en el que se invocan a las fuerzas oscuras. Hay quien piensa que acudir a alguien para encontrar el amor o trabajo, algo al parecer válido, pero lo hace a través de alguien que hace amarres o sacrifica animales en sus ritos para atraer la desgracia de terceros, piensa que eso no le pasará factura, porque sus intenciones son buenas, las intenciones pueden serlo, pero es un trabajo hecho desde la oscuridad ¿acaso hay alguien que aún piense que se puede trabajar con la luz y la oscuridad al tiempo? Ya lo aclaro yo, esto es imposible, si alguien que hace un amarre para que el vecino casado de su clienta se fije en ella, está trabajando desde la oscuridad, creo a nadie se le ocurriría encender una vela a un arcángel para que su vecino abandone a su esposa, por lo tanto si se va en busca de ayuda para encontrar el amor a esa misma persona, debería ser consciente que está solicitando un trabajo que se realizará bajo el manto de las fuerzas oscuras y eso le pasará factura en esta encarnación o en las siguientes. La envidia es como una enfermedad, es un patrón de vida y quien nace con ese problema morirá con él, quien la padece, no quiere tener el coche, o la casa que tú has conseguido con esfuerzo, lo que quiere es que tú no la tengas, en realidad son unos pobres desgraciados, eso les hace caer en las garras de estos depredadores y el circulo cada vez es más vicioso, también se solicitan trabajos oscuros por odio o rencor, no se demasiado sobre los métodos y ritos utilizados, pero los he sufrido en propia carne, en mi escala de valores los trabajos con un potencial del 1 al 5, son trabajos menores, del 6 al 10 en mi escala, son trabajos peligrosos para quien los sufre y yo he sufrido más de uno de estos trabajos, antes los cortaba, los repetían, lo volvía acortar, lo repetían de nuevo, a veces la programación es automática, es un degaste total, ponían velos oscuros sobre mi persona para diluir mi cualidad y actuar de forma impune, cuando te hacen un trabajo de estas características abren un portal a los espíritus negativos, ellos son los que se encargan de realizar ese trabajo, pero necesitan la colaboración o el permiso de un humano para poder actuar y solo se corta si ese trabajo se quema hasta sus raíces, estos trabajos tienen 2 o 3 raíces, el que lo encarga, el que lo realiza y el que lo padece, a veces el que lo hace es por su deseo, sin que un tercero pague sus servicios, es un grave problema energético, el más complicado de eliminar, como digo, solo el fuego purificador puede quemar sus raíces, protegiendo antes al afectado y además se hace necesario cerrar los portales que el trabajo dejó abiertos, porque si no es así, siempre queda una secuela energética y un peligro latente. Epifanio Alcañiz Sensitivo.
Por Epifanio Alcañiz Rubio 11 de diciembre de 2025
Todos tenemos dos cuerpos, el físico y el energético, tras la muerte, el cuerpo energético abandona el cuerpo físico y la energía se diluye, el cuerpo físico es materia y la materia se descompone, pero siempre queda algo, nuestra esencia (alma) es la continuidad, la que se ha de reencarnar y seguir su camino de vida, al morir, cerramos solo un ciclo de nuestro vida, el conjunto de ciclos vividos es nuestro camino de vida, nacemos en una fecha concreta, todo está escrito de antemano, también traemos fecha de caducidad, a veces reencarnamos para vivir solo 5, 8 o 20 años, nosotros no podemos entenderlo, pero así es, en otras condiciones más favorables puede que nuestro periodo de vida se alargue hasta los 70, 80 o 100 años, pero aun así, disponemos del libre albedrío para ejecutar nuestro paso por la vida y a veces no llegamos a cumplir ese tiempo de estancia, una enfermedad, accidente o suicidio, truncan ese camino. Yo respeto los pensamientos, ideologías y religiones de los demás, porque cada uno somos los únicos responsables de nuestro camino de evolución, particularmente, no creo que exista un cielo e infierno tal y como nos fue contado, sin embargo sí que creo que existe algo parecido a un purgatorio, el deambulatorio de las almas errantes. La esencia asciende tras la muerte y espera tranquila durante esa transición o interfase hasta una nueva encarnación, pero… también tenemos un cuerpo energético, este cuando la muerte acontece en el tiempo pactado de antemano, ya está preparado para ese desapego que se produce tras la muerte, unas 12 horas después de que esta se produzca, este cuerpo energético se despega de su cuerpo físico y un par de horas más tarde el alma abandona ese cuerpo que le sirvió de transporte, la impronta o espíritu, generada por el cuerpo energético se adhiere a ese alma o esencia, y ambas ascienden a otro plano para esperar una nueva encarnación, pero a veces el tiempo pactado no se cumple, disponemos del libre albedrio, no siempre es una ventaja, si la muerte sobreviene antes de tiempo, por una enfermedad, un accidente o un suicidio, el cuero energético no está preparado para generar esa impronta, el alma tampoco está preparada para partir, pero si el cuerpo ya no la sustenta, tiene que partir, sin embargo el cuerpo energético necesita más tiempo, no lo tiene , esa impronta se genera después de que el alma partió y ese espíritu queda errante, perdió su tren , se encuentra desorientada, perdida, sin saber que sucedió, los médium suelen ver muchas de estas improntas en los lugares donde se libraron batallas, también donde hubo accidentes, hospitales, etc., necesitan ayuda, alguna simplemente con enviarlas a la luz parten, pero otras no, las hay que dejaron cosas por resolver, hijos pequeños, hipotecas sin pagar, proyectos rotos, hasta que no entiendan que no pueden ayudar a los que quedaron no aceptaran partir, hay otras que se quedaron aquí aún después de una muerte en su tiempo, a veces tenemos deudas que pagar o cuentas que rendir, el alma parte, la herida consiste en dejar errante a esa impronta. Hay demasiadas improntas errantes a la espera de que alguien les tienda la mano y las saque del lugar al que quedaron ancladas, afortunadamente, cada vez van despertando más sensitivos, cada vez nos son otorgadas más herramientas, cada vez nos acercamos más al conocimiento. Todos somos parte de La Fuente, desde las entidades supremas del universo, hasta cada una de las partículas que lo componen y nosotros como parte de La Fuente, que es el todo y la nada, La fuente es Dios, por lo tanto nuestro ser alberga partículas divinas, hemos de volver a La Fuente tras cada experiencia de vida, si queda errante, sometida o anclada, esa impronta generada por nuestro cuerpo energético, necesitamos de la implicación de un tercero, alguien que nos tienda su mano y nos ayude a seguir, ese tercero ha de implicarse en esta acción, no es una solución definitiva el enviarle energía para su mayor fin, encender una vela o encargar una misa, todo es correcto, todo está bien, pero entiendo que nada es tan efectivo como un envío de energía de La Fuente desde la implicación, es decir, a través de nuestra propia esencia, para responsabilizarnos de esa acción, sobre esa impronta, un envío que la envuelve , llevándola de nuevo junto a su alma. Todos aquellos que han aprendido a trabajar con la energía de La Fuente en el curso de Cocreación energética, después de su segundo y último nivel, están preparados para realizar esta acción, a todos aquellos que aún no estáis preparados para trabajar con la energía pura y creadora de La Fuente desde la implicación, podéis optar por solicitar este servicio a aquellos que puedan y quieran implicarse en ello. Así me llegó que había de hacerlo en una reciente canalización de mis guías. Epifanio Alcañiz Sensitivo