El lenguaje de las mariposas

Epifanio Alcañiz Rubio • 10 de marzo de 2021

   El lenguaje de las mariposas


   Imagino que a veces te habrás hecho la infinita pregunta que algunos, antes o después nos hacemos: vale, voy a aceptar que soy sensitivo, bien ¿ahora qué hago, donde están mis maestros espirituales, o mis guías, quien me dice cuál es mi camino?

   Hay quien piensa que eso de portar un “don” (así lo llaman aquellos que no entienden que no es un regalo, que solo es una responsabilidad) es un secreto que hay que mantener oculto.

   Creo que en la antigüedad lo tuvieron más fácil, (vamos a excluir la época de la inquisición) los sensitivos abrían camino, incluso a algunos les llamaron profetas, fueron respetados y sus enseñanzas, a veces reflejadas en sagradas escrituras siguen siendo válidas, aún en nuestros días.

   Aclaremos lo de profeta, porque en general tenemos un concepto erróneo, aquel que profetiza lo que va a ocurrir (hay alguno que lo hace) no es un profeta, en todo caso un visionario o vidente, si, si, médium también, pero en realidad un profeta es un mensajero, es un intermediario (viene a significar algo así como el mensajero de los dioses).

   Tal vez lo de los dioses ya haya caído en el desuso, pero el sensitivo ha alcanzado ya un grado importante en su camino de evolución y se le conceden unas herramientas (dones, cualidades) para que aprenda a trabajar con ellas y además ha de compartir sus visiones o los mensajes que le llegan, al menos aquellos que no sean personales.

   Todos tenemos miedos, miedo, principalmente a lo que los demás puedan pensar de nosotros, es tan complicado que alguien entienda lo que nos pasa, que por eso cuando encontramos a alguien que nos escucha y se siente identificado, solemos estar encantados, porque nos sentimos comprendidos, algo que normalmente no sucede .

   Los profetas de ayer son los mensajeros de hoy, esos mismos que han de estimular a los de mañana con su ejemplo, tenéis que entender algo importante, los sensitivos somos almas viejas, hablamos el lenguaje de las mariposas y ese lenguaje, solo lo entienden las mariposas, si nos empeñamos en intentar transmitir ese mensaje a las orugas, ellas nunca nos van a entender, de nada servirá que les contemos que nosotros antes de ser mariposas también fuimos orugas, que ellas también serán mariposas mensajeras cuando sufran su transformación, pero no lo serán antes de que llegue su momento, por lo tanto el esfuerzo resulta inútil y desgastador, tenemos que entender que mariposas y orugas no utilizan el mismo lenguaje, hay que respetar los tiempos de los demás, hay que esperar a su renacer, entonces sí, habrá llegado su hora y entonces empezarán a entender, entonces se formularan preguntas de difícil respuesta, respuestas que no encontrarán en los canales establecidos, entonces y solo entonces se interesarán por los mismos temas que ahora os inquietan a vosotros, porque ya habrán transmutado habrán dejado de ser orugas para convertirse en mariposas.

   Espero que aquel que se vea comparado con la oruga, no se moleste, es una simple metáfora, todos los sensitivos antes de evolucionar fuimos orugas (almas jóvenes) y tampoco entonces entendimos el lenguaje de las mariposas.

   Sin embargo esa falta de entendimiento, no nos exime de nuestra responsabilidad, no podemos escudarnos en lo complicado de nuestra misión, tenemos que hacer públicos nuestros mensajes, es algo que forma parte de nuestra propia evolución, está en nuestro camino de vida, hemos de levantar la voz esperando que allá donde llegue el eco de nuestras palabras, haya nuevas mariposas que las entiendan y que agradezcan tu mensaje y tu esfuerzo.

   Así es, así es, así es. Gracias por leerme.

                                                                                                                    
                    Epifanio Alcañiz  

   Psíquico

   Radiestesista y psícoestesista

   Investigador de las energías telúricas

   investigador de las entidades energéticas

   Restaurador bioenergético

   Cocreador energético

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Al final esto acabará siendo uno de los peligros más frecuentes del siglo XXI, hace unos meses, me extrañó encontrar en el limpiaparabrisas de un coche una fotocopia anunciando los trabajos de un maestro africano, eso es algo más o menos normalizado en una gran ciudad, pero era en una pequeña aldea; al final quien lo practica, ve como lógica su manera de ganarse la vida, una como otra cualquiera, jodiendo a los demás, pero naturalizado, es como si te haces una casa y al levantarte encuentras que alguien ha construido un muro delante del ventanal, está en tú propiedad, vas y lo derribas y al día siguiente, hay otro muro más resistente, quien realizó el trabajo se ofende porque alguien lo rompa y vuelve con otro más potente. Para mí no existe la magia blanca, porque en ella se incluyen órdenes para atraer un amor o similares que de alguna manera interfieren en el libre albedrío de un tercero, bueno, encender una vela rogando por la salud de un familiar o aventar canela en la entrada de la casa para atraer la prosperidad, son cosas que en principio no interfieren de forma negativa sobre un tercero, quiero aclarar que no es lo mismo un hechizo invocado por un aficionado que se guía por tutoriales o libros sobre el tema, que un trabajo en el que se invocan a las fuerzas oscuras. Hay quien piensa que acudir a alguien para encontrar el amor o trabajo, algo al parecer válido, pero lo hace a través de alguien que hace amarres o sacrifica animales en sus ritos para atraer la desgracia de terceros, piensa que eso no le pasará factura, porque sus intenciones son buenas, las intenciones pueden serlo, pero es un trabajo hecho desde la oscuridad ¿acaso hay alguien que aún piense que se puede trabajar con la luz y la oscuridad al tiempo? Ya lo aclaro yo, esto es imposible, si alguien que hace un amarre para que el vecino casado de su clienta se fije en ella, está trabajando desde la oscuridad, creo a nadie se le ocurriría encender una vela a un arcángel para que su vecino abandone a su esposa, por lo tanto si se va en busca de ayuda para encontrar el amor a esa misma persona, debería ser consciente que está solicitando un trabajo que se realizará bajo el manto de las fuerzas oscuras y eso le pasará factura en esta encarnación o en las siguientes. La envidia es como una enfermedad, es un patrón de vida y quien nace con ese problema morirá con él, quien la padece, no quiere tener el coche, o la casa que tú has conseguido con esfuerzo, lo que quiere es que tú no la tengas, en realidad son unos pobres desgraciados, eso les hace caer en las garras de estos depredadores y el circulo cada vez es más vicioso, también se solicitan trabajos oscuros por odio o rencor, no se demasiado sobre los métodos y ritos utilizados, pero los he sufrido en propia carne, en mi escala de valores los trabajos con un potencial del 1 al 5, son trabajos menores, del 6 al 10 en mi escala, son trabajos peligrosos para quien los sufre y yo he sufrido más de uno de estos trabajos, antes los cortaba, los repetían, lo volvía acortar, lo repetían de nuevo, a veces la programación es automática, es un degaste total, ponían velos oscuros sobre mi persona para diluir mi cualidad y actuar de forma impune, cuando te hacen un trabajo de estas características abren un portal a los espíritus negativos, ellos son los que se encargan de realizar ese trabajo, pero necesitan la colaboración o el permiso de un humano para poder actuar y solo se corta si ese trabajo se quema hasta sus raíces, estos trabajos tienen 2 o 3 raíces, el que lo encarga, el que lo realiza y el que lo padece, a veces el que lo hace es por su deseo, sin que un tercero pague sus servicios, es un grave problema energético, el más complicado de eliminar, como digo, solo el fuego purificador puede quemar sus raíces, protegiendo antes al afectado y además se hace necesario cerrar los portales que el trabajo dejó abiertos, porque si no es así, siempre queda una secuela energética y un peligro latente. Epifanio Alcañiz Sensitivo.
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La verdad es cada vez se cruzan más terapeutas en mi camino que solicitan mis servicios, porque saben que tienen un problema; pero son incapaces de saber cuál es, muchos son sensitivos y su problema es que trabajan cuerpo a cuerpo con sus pacientes, me refiero a todas las terapias que requieren cercanía y que ambas auras, la del terapeuta y la del paciente están en contacto. Cuando una persona arrastra un problema que no consigue solucionar con los profesionales de la salud convencional, al final acaba buscando la ayuda de las mal llamadas terapias alternativas (a veces son la única opción) sin que necesariamente crean en ellas, pero la desesperación a veces nos lleva hacer todo lo que esté en nuestras manos para sentirnos bien, lo mismo alguien les habla del Reiki o de algún tipo de masaje, o tal vez de una regresión, hipnosis, registros akáshicos y mucho más, pero… vamos a situarnos en la piel de un paciente en concreto, un paciente que está poseído por una entidad maligna, o tiene un parásito energético adherido, no se encuentra bien, está depresivo, sus dolencias se acentúan y busca ayuda donde sea, vamos a imaginar que llega hasta alguien que utiliza el Reiki o la magnetoterapia (es solo un ejemplo) a la entidad o al parásito no le gusta que nadie intervenga, no le gusta que suban la energía que ellos quitaron a su presa, no, no les gusta y pueden pensar que el terapeuta es mejor presa que el poseído, nada más fácil que cambiar de cuerpo cuando las auras están en contacto, mucho más fácil aún, cuando el nivel energético del terapeuta es bajo, esto hace que su aura esté replegada y se convierte en una presa excesivamente fácil y es mejor presa un sensitivo que alguien que está en su primera etapa, si en una guerra un soldado está apuntando con su fusil y hay dos objetivos juntos, un soldado y un oficial, yo creo que sin duda ese primer disparo será para el oficial; así es la vida, las reglas ya están escritas. Con lo cual en ocasiones el terapeuta soluciona ese problema de una forma inadecuada, que es cargando él con el problema, también existe un problema latente cuando asistimos a un curso que requiere una iniciación, cuando la vamos a recibir rompemos nuestros escudos naturales, el problema solo es real cuando alguno de los asistentes lleva consigo algo pegado, al igual que en una sesión de Ouija, esos escudos se rompen, abrimos las puertas de nuestro cuerpo energético a esa entidad que creemos es nuestro familiar fallecido y por desgracia casi nunca lo es, estos son problemas reales que han llegado hasta mi buscando solución, no escribo este post para meter miedo a los terapeutas, solo para advertirles de un problema que acecha y que es difícil de detectar, recordar que la mejor protección siempre será el mantener nuestros niveles energéticos en su máxima vibración. Epifanio Alcañiz Sensitivo