El lenguaje de las mariposas
El lenguaje de las mariposas

Imagino que a veces te habrás hecho la infinita pregunta que algunos, antes o después nos hacemos: vale, voy a aceptar que soy sensitivo, bien ¿ahora qué hago, donde están mis maestros espirituales, o mis guías, quien me dice cuál es mi camino?
Hay quien piensa que eso de portar un “don” (así lo llaman aquellos que no entienden que no es un regalo, que solo es una responsabilidad) es un secreto que hay que mantener oculto.
Creo que en la antigüedad lo tuvieron más fácil, (vamos a excluir la época de la inquisición) los sensitivos abrían camino, incluso a algunos les llamaron profetas, fueron respetados y sus enseñanzas, a veces reflejadas en sagradas escrituras siguen siendo válidas, aún en nuestros días.
Aclaremos lo de profeta, porque en general tenemos un concepto erróneo, aquel que profetiza lo que va a ocurrir (hay alguno que lo hace) no es un profeta, en todo caso un visionario o vidente, si, si, médium también, pero en realidad un profeta es un mensajero, es un intermediario (viene a significar algo así como el mensajero de los dioses).
Tal vez lo de los dioses ya haya caído en el desuso, pero el sensitivo ha alcanzado ya un grado importante en su camino de evolución y se le conceden unas herramientas (dones, cualidades) para que aprenda a trabajar con ellas y además ha de compartir sus visiones o los mensajes que le llegan, al menos aquellos que no sean personales.
Todos tenemos miedos, miedo, principalmente a lo que los demás puedan pensar de nosotros, es tan complicado que alguien entienda lo que nos pasa, que por eso cuando encontramos a alguien que nos escucha y se siente identificado, solemos estar encantados, porque nos sentimos comprendidos, algo que normalmente no sucede .
Los profetas de ayer son los mensajeros de hoy, esos mismos que han de estimular a los de mañana con su ejemplo, tenéis que entender algo importante, los sensitivos somos almas viejas, hablamos el lenguaje de las mariposas y ese lenguaje, solo lo entienden las mariposas, si nos empeñamos en intentar transmitir ese mensaje a las orugas, ellas nunca nos van a entender, de nada servirá que les contemos que nosotros antes de ser mariposas también fuimos orugas, que ellas también serán mariposas mensajeras cuando sufran su transformación, pero no lo serán antes de que llegue su momento, por lo tanto el esfuerzo resulta inútil y desgastador, tenemos que entender que mariposas y orugas no utilizan el mismo lenguaje, hay que respetar los tiempos de los demás, hay que esperar a su renacer, entonces sí, habrá llegado su hora y entonces empezarán a entender, entonces se formularan preguntas de difícil respuesta, respuestas que no encontrarán en los canales establecidos, entonces y solo entonces se interesarán por los mismos temas que ahora os inquietan a vosotros, porque ya habrán transmutado habrán dejado de ser orugas para convertirse en mariposas.
Espero que aquel que se vea comparado con la oruga, no se moleste, es una simple metáfora, todos los sensitivos antes de evolucionar fuimos orugas (almas jóvenes) y tampoco entonces entendimos el lenguaje de las mariposas.
Sin embargo esa falta de entendimiento, no nos exime de nuestra responsabilidad, no podemos escudarnos en lo complicado de nuestra misión, tenemos que hacer públicos nuestros mensajes, es algo que forma parte de nuestra propia evolución, está en nuestro camino de vida, hemos de levantar la voz esperando que allá donde llegue el eco de nuestras palabras, haya nuevas mariposas que las entiendan y que agradezcan tu mensaje y tu esfuerzo.
Así es, así es, así es. Gracias por leerme.











