No importa cuál sea tu estatus social, no importa cuál sea tu educación, tu nivel académico, si eres premio Nobel o analfabeto, si entiendes o no lo que te sucede, no depende de esos parámetros, cuando te llegue el momento, sentirás “la llamada”.
Será en ese momento en el que tu alma alcance la madurez, cuando deje de ser un alma joven. Todo dará comienzo cuando tu alma se encuentre en el séptimo grado de la primera etapa de su evolución, cuando entre en el grado del cambio. No, no estoy hablando de un hecho puntual, sentirás la llamada el resto de tu vida actual y el resto de las vidas que te queden por reencarnar.
No, tampoco podrás evitar el sentirte incompleto, puedes tener dinero, reconocimiento, una familia feliz, puedes haber conseguido todas aquellas metas que te propusiste, pero igualmente te sentirás incompleto, no sabrás que es lo que te produce esa sensación, no sabrás donde buscar las respuestas a tus preguntas, empezarás a indagar, te replantearás si todo aquello en lo que fuiste adoctrinado es la verdadera realidad, empezarás a plantearte si realmente la ciencia te ofrece las respuestas que necesitas entender, te formularás preguntas que nunca pensaste que te podías plantear, empezarás a sentir curiosidad por todo lo paranormal, si tus estudios te convirtieron en científico, empezarás a plantearte, si realmente en la universidad te contaron la verdadera historia.
Según avances en tu camino de evolución, cuando ya hayas traspasado la primera frontera, cuando tu alma ya esté en su segunda etapa de evolución, tendrás evidencias que no podrás acallar, serás médium o psíquico, sí, aquello que en vidas pasadas pensaste que solo era común a una panda de chiflados y te estará sucediendo a ti, seguirás sin tener respuestas a lo que te ocurre, pero ya tendrás evidencias, ya no pensarás en que esas cosas pueden ser invenciones de mentes calenturientas, serán evidencias, que no podrán ser demostradas científicamente, pero que no permitirás que nadie contradiga, porque las vivirás en carnes propias, eso será si te atreves a contarlas, tal vez el miedo te venza, tal vez entiendas que serás mal visto en tu círculo de amistades y tal vez intentes apagar esa llama que vibra en tu interior.
Eres libre de intentarlo, pero ya te avanzo el resultado, no lo vas a conseguir, puedes escudarte en el miedo, para rechazar tus percepciones, puedes escudarte en lo que quieras, pero nunca, nunca vas a engañar a tu esencia, tu alma te recordará que no estás haciendo tu verdadero camino y esa desazón interior seguirá, la vida te intentará mostrar el camino y tu desoirás “la llamada” sufrirás sin duda los efectos de tu rebeldía, perderás la salud, la familia o el trabajo, o ese estatus al que te aferrabas, hasta que entiendas que tienes que atender a la llamada e intentar comprender cuál es el compromiso que tu alma adquirió por ti para esta encarnación.
Tal vez tengas suerte y la vida no te reclame nada o casi nada, tal vez tu misión para esta vida fue sencilla, quizás solo tenías que ser la madre o la compañera de camino de alguien con una misión más importante, me alegro por ti si ese es tu caso, aunque a veces eso también entraña muchas complicaciones.
El camino de la evolución es como un río, el agua solo tiene una dirección, hacia adelante, no existe la posibilidad de volver al punto de partida, has de seguir tu camino hasta llegar al mar, entonces tu recorrido ya habrá concluido, al menos en esta fase en la que ahora te encuentras y en esa segunda etapa seguirás sintiendo en tu interior esa llama inextinguible, esa llamada que te recordará que no estás completo o completa, que los bienes materiales solo son un complemento y que puedes combinar aquello que quieres hacer, con aquello que debes hacer, el problema es que aquello que debes hacer lo desconoces y cuando lo aceptas comienza una búsqueda interminable que te acompañará en esta encarnación y en las siguientes hasta el momento en que tu corazón deje de latir.
Si te sigues formulando preguntas a aquello que no encontrarás en los libros de texto, posiblemente estés en esa etapa en la que tu alma alcanzó la madurez o la vejez, a veces leo o escucho que algunas personas tienen un don y no, no es así, nunca lo fue, lo que tienen es una responsabilidad, la de despertar, ese camino es complicado, muchas personas intentan eludir esa responsabilidad, pero esa no es la elección acertada, sin embargo, si te encuentras en ese estado esa es tu decisión, te dotaron del libre albedrio para que te implicases y pudieses decidir por ti mismo, sin embargo, tu camino ya está escrito de antemano y si tomas la decisión incorrecta solo conseguirás alargar el proceso, nada más .
Epifanio Alcañiz
Psíquico
Radiestesista y psícoestesista
Investigador de las energías telúricas
Investigador de las entidades energéticas
Restaurador bioenergético
Cocreador energético