Los 14 grados de la evolución (primera etapa)

Epifanio Alcañiz • 31 de julio de 2021

 Los 14 grados de la evolución (primera etapa)

   
   Todos somos seres de luz, pero solo nuestra esencia (alma) es ese ser de luz, venimos al mundo para vivir una experiencia y hacer un camino de evolución, realizado el tránsito nuestro cuerpo físico ya no volverá encarnar, para realizar esa experiencia o camino de evolución, hemos de superar 14 etapas, 14 grados de dificultad y para poder realizar este reto se nos permite ocupar un cuerpo que nos aporta movilidad y una mente racional que dispone del libre albedrío para ejecutar las acciones que considere oportuna, aunque hay eventos que son ineludibles y que no podemos elegir, porque ya los elegimos antes de nacer, nuestra esencia encarnó con unas condiciones concretas, que nuestra mente consciente desconoce. 
   Nuestro camino de vida es el recorrido que hacemos a través de estas encarnaciones, una vez pregunté a mis guías si existía un número de encarnaciones predeterminado, en mente apareció el número de 58, supuestamente serían las oportunidades o encarnaciones de que disponemos para realizar ese viaje dentro de este ciclo, ese trascender a la evolución, pero no, no puedo asegurar que realmente dispongamos de 58 intentos, posiblemente sea una media, entiendo que cada alma lleva su propio recorrido y no será igual en todos los casos, desconozco también qué sucede si no aprovechas bien tus oportunidades, si en realidad estas son infinitas o has de volver a comenzar desde cero. 
   Estas 14 etapas están divididas en dos tramos de 7 grados cada uno, las 6 primeras etapas del primer tramo son de adaptación, de aprendizaje, posiblemente sean duras, nuestra alma ha de experimentar vivencias que nuestro cuerpo físico ha de sufrir. La sétima etapa es la etapa del cambio, esta etapa es decisiva y muy importante, hasta entonces nuestra desconexión con el mundo espiritual es total, pero en este grado ya sentimos lo que yo denomino “la llamada” se abre nuestro interés hacia todo lo espiritual y algo nos impide sentirnos realizados, aunque nuestra experiencia de vida sea satisfactoria, una llama interior nos hace buscar respuestas incluso en los caminos que hasta ahora entendimos como poco convencionales.
   En los 7 grados del primer tramo nos acompaña un guía, que vela por nosotros, aunque no puede actuar cuando son lecciones de vida lo que nos toca experimentar en ese momento, en muchas ocasiones pensaremos, que se olvidó de hacer su trabajo, si queremos denominar a ese guía de una forma que nos sea fácil de asimilar y aceptamos que dentro de la Creación existen dos mundos antagonistas, el bien y el mal, la luz y la oscuridad, ángeles y demonios, etc. podemos relacionar a este guía con la figura del Ángel de la Guarda. 
  En esos primeros 6 grados en la evolución de nuestra joven alma, hay información que es prohibida para nosotros, no podemos aceptarla, es como si un muro invisible impidiese a nuestra mente aceptar o intentar comprender esa información, los escépticos suelen estar es estos primeros 6 grados de evolución, entendedme, todos podemos ser escépticos y creer unas cosas si y otras no, porque obviamente hay demasiada información viciada, no todo vale, pero en estos momentos me refiero al escéptico de nacimiento, al que prefiere perder una mano antes que aceptar algo que no le cuenten los libros aceptados por el sistema, no intentéis nunca convencer a un escéptico, sencillamente no es su tiempo, un bloqueo le impide intentar entender lo inexplicable, primero han de caer sus velos y para eso ha de llegar a la séptima etapa de este primer tramo en el camino de la evolución. Imaginad por un momento que comparamos el camino de la evolución con la carrera militar, la de antes, donde se ascendía por méritos y no había oficiales de carrera, la tropa la formarían todas aquellas almas jóvenes aún y con poca experiencia en ese caminar, sí, con reclutas recién incorporados y veteranos en distintas fases, pero todos tropa, sin responsabilidad y en espera de hacer méritos para subir de grado. 
   Al alcanzar esa séptima etapa, empiezan a caer nuestros velos, aún tenemos un solo guía, pero ya empezamos a sentir esa sensación, algo que vibra en tu interior y que te mueve a buscar respuestas, pero la respuestas que buscarás no están reflejadas en los libros de texto y has de investigar, profundizar, discernir, asimilar…., es el grado del cambio, cuando superes ese grado pasarás a ser sensitivo, en esta etapa ya tendrás de forma aislada alguna experiencia que te indique lo que ha de venir, pero en ese grado 7 aún no has adquirido responsabilidades, sigues teniendo un solo guía, tu trabajo es intentar cambiar de grado en esa encarnación, lo conseguirás o no, todo depende de tu implicación, de las ganas que pongas, no hay método, ni una lectura, ni curso, ni vidente, ni nada que te pueda indicar cuál es tu camino de vida, por dónde has de encaminar tus pasos, tú solo has de averiguarlo, aceptarlo, asumirlo y…. seguir hacia adelante. No, no te puedes plantar y mucho menos retroceder.
  Te deseo toda la suerte del mundo en tu camino hacia la evolución.

   Epifanio Alcañiz

   Psíquico

   Radiestesista y psícoestesista

   Investigador de las energías telúricas

   Restaurador bioenergético

   Cocreador energético

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Al final esto acabará siendo uno de los peligros más frecuentes del siglo XXI, hace unos meses, me extrañó encontrar en el limpiaparabrisas de un coche una fotocopia anunciando los trabajos de un maestro africano, eso es algo más o menos normalizado en una gran ciudad, pero era en una pequeña aldea; al final quien lo practica, ve como lógica su manera de ganarse la vida, una como otra cualquiera, jodiendo a los demás, pero naturalizado, es como si te haces una casa y al levantarte encuentras que alguien ha construido un muro delante del ventanal, está en tú propiedad, vas y lo derribas y al día siguiente, hay otro muro más resistente, quien realizó el trabajo se ofende porque alguien lo rompa y vuelve con otro más potente. Para mí no existe la magia blanca, porque en ella se incluyen órdenes para atraer un amor o similares que de alguna manera interfieren en el libre albedrío de un tercero, bueno, encender una vela rogando por la salud de un familiar o aventar canela en la entrada de la casa para atraer la prosperidad, son cosas que en principio no interfieren de forma negativa sobre un tercero, quiero aclarar que no es lo mismo un hechizo invocado por un aficionado que se guía por tutoriales o libros sobre el tema, que un trabajo en el que se invocan a las fuerzas oscuras. Hay quien piensa que acudir a alguien para encontrar el amor o trabajo, algo al parecer válido, pero lo hace a través de alguien que hace amarres o sacrifica animales en sus ritos para atraer la desgracia de terceros, piensa que eso no le pasará factura, porque sus intenciones son buenas, las intenciones pueden serlo, pero es un trabajo hecho desde la oscuridad ¿acaso hay alguien que aún piense que se puede trabajar con la luz y la oscuridad al tiempo? Ya lo aclaro yo, esto es imposible, si alguien que hace un amarre para que el vecino casado de su clienta se fije en ella, está trabajando desde la oscuridad, creo a nadie se le ocurriría encender una vela a un arcángel para que su vecino abandone a su esposa, por lo tanto si se va en busca de ayuda para encontrar el amor a esa misma persona, debería ser consciente que está solicitando un trabajo que se realizará bajo el manto de las fuerzas oscuras y eso le pasará factura en esta encarnación o en las siguientes. La envidia es como una enfermedad, es un patrón de vida y quien nace con ese problema morirá con él, quien la padece, no quiere tener el coche, o la casa que tú has conseguido con esfuerzo, lo que quiere es que tú no la tengas, en realidad son unos pobres desgraciados, eso les hace caer en las garras de estos depredadores y el circulo cada vez es más vicioso, también se solicitan trabajos oscuros por odio o rencor, no se demasiado sobre los métodos y ritos utilizados, pero los he sufrido en propia carne, en mi escala de valores los trabajos con un potencial del 1 al 5, son trabajos menores, del 6 al 10 en mi escala, son trabajos peligrosos para quien los sufre y yo he sufrido más de uno de estos trabajos, antes los cortaba, los repetían, lo volvía acortar, lo repetían de nuevo, a veces la programación es automática, es un degaste total, ponían velos oscuros sobre mi persona para diluir mi cualidad y actuar de forma impune, cuando te hacen un trabajo de estas características abren un portal a los espíritus negativos, ellos son los que se encargan de realizar ese trabajo, pero necesitan la colaboración o el permiso de un humano para poder actuar y solo se corta si ese trabajo se quema hasta sus raíces, estos trabajos tienen 2 o 3 raíces, el que lo encarga, el que lo realiza y el que lo padece, a veces el que lo hace es por su deseo, sin que un tercero pague sus servicios, es un grave problema energético, el más complicado de eliminar, como digo, solo el fuego purificador puede quemar sus raíces, protegiendo antes al afectado y además se hace necesario cerrar los portales que el trabajo dejó abiertos, porque si no es así, siempre queda una secuela energética y un peligro latente. Epifanio Alcañiz Sensitivo.
Por Epifanio Alcañiz Rubio 15 de enero de 2026
La verdad es cada vez se cruzan más terapeutas en mi camino que solicitan mis servicios, porque saben que tienen un problema; pero son incapaces de saber cuál es, muchos son sensitivos y su problema es que trabajan cuerpo a cuerpo con sus pacientes, me refiero a todas las terapias que requieren cercanía y que ambas auras, la del terapeuta y la del paciente están en contacto. Cuando una persona arrastra un problema que no consigue solucionar con los profesionales de la salud convencional, al final acaba buscando la ayuda de las mal llamadas terapias alternativas (a veces son la única opción) sin que necesariamente crean en ellas, pero la desesperación a veces nos lleva hacer todo lo que esté en nuestras manos para sentirnos bien, lo mismo alguien les habla del Reiki o de algún tipo de masaje, o tal vez de una regresión, hipnosis, registros akáshicos y mucho más, pero… vamos a situarnos en la piel de un paciente en concreto, un paciente que está poseído por una entidad maligna, o tiene un parásito energético adherido, no se encuentra bien, está depresivo, sus dolencias se acentúan y busca ayuda donde sea, vamos a imaginar que llega hasta alguien que utiliza el Reiki o la magnetoterapia (es solo un ejemplo) a la entidad o al parásito no le gusta que nadie intervenga, no le gusta que suban la energía que ellos quitaron a su presa, no, no les gusta y pueden pensar que el terapeuta es mejor presa que el poseído, nada más fácil que cambiar de cuerpo cuando las auras están en contacto, mucho más fácil aún, cuando el nivel energético del terapeuta es bajo, esto hace que su aura esté replegada y se convierte en una presa excesivamente fácil y es mejor presa un sensitivo que alguien que está en su primera etapa, si en una guerra un soldado está apuntando con su fusil y hay dos objetivos juntos, un soldado y un oficial, yo creo que sin duda ese primer disparo será para el oficial; así es la vida, las reglas ya están escritas. Con lo cual en ocasiones el terapeuta soluciona ese problema de una forma inadecuada, que es cargando él con el problema, también existe un problema latente cuando asistimos a un curso que requiere una iniciación, cuando la vamos a recibir rompemos nuestros escudos naturales, el problema solo es real cuando alguno de los asistentes lleva consigo algo pegado, al igual que en una sesión de Ouija, esos escudos se rompen, abrimos las puertas de nuestro cuerpo energético a esa entidad que creemos es nuestro familiar fallecido y por desgracia casi nunca lo es, estos son problemas reales que han llegado hasta mi buscando solución, no escribo este post para meter miedo a los terapeutas, solo para advertirles de un problema que acecha y que es difícil de detectar, recordar que la mejor protección siempre será el mantener nuestros niveles energéticos en su máxima vibración. Epifanio Alcañiz Sensitivo