Todos somos seres de luz, pero solo nuestra esencia (alma) es ese ser de luz, venimos al mundo para vivir una experiencia y hacer un camino de evolución, realizado el tránsito nuestro cuerpo físico ya no volverá encarnar, para realizar esa experiencia o camino de evolución, hemos de superar 14 etapas, 14 grados de dificultad y para poder realizar este reto se nos permite ocupar un cuerpo que nos aporta movilidad y una mente racional que dispone del libre albedrío para ejecutar las acciones que considere oportuna, aunque hay eventos que son ineludibles y que no podemos elegir, porque ya los elegimos antes de nacer, nuestra esencia encarnó con unas condiciones concretas, que nuestra mente consciente desconoce.
Nuestro camino de vida es el recorrido que hacemos a través de estas encarnaciones, una vez pregunté a mis guías si existía un número de encarnaciones predeterminado, en mente apareció el número de 58, supuestamente serían las oportunidades o encarnaciones de que disponemos para realizar ese viaje dentro de este ciclo, ese trascender a la evolución, pero no, no puedo asegurar que realmente dispongamos de 58 intentos, posiblemente sea una media, entiendo que cada alma lleva su propio recorrido y no será igual en todos los casos, desconozco también qué sucede si no aprovechas bien tus oportunidades, si en realidad estas son infinitas o has de volver a comenzar desde cero.
Estas 14 etapas están divididas en dos tramos de 7 grados cada uno, las 6 primeras etapas del primer tramo son de adaptación, de aprendizaje, posiblemente sean duras, nuestra alma ha de experimentar vivencias que nuestro cuerpo físico ha de sufrir. La sétima etapa es la etapa del cambio, esta etapa es decisiva y muy importante, hasta entonces nuestra desconexión con el mundo espiritual es total, pero en este grado ya sentimos lo que yo denomino “la llamada” se abre nuestro interés hacia todo lo espiritual y algo nos impide sentirnos realizados, aunque nuestra experiencia de vida sea satisfactoria, una llama interior nos hace buscar respuestas incluso en los caminos que hasta ahora entendimos como poco convencionales.
En los 7 grados del primer tramo nos acompaña un guía, que vela por nosotros, aunque no puede actuar cuando son lecciones de vida lo que nos toca experimentar en ese momento, en muchas ocasiones pensaremos, que se olvidó de hacer su trabajo, si queremos denominar a ese guía de una forma que nos sea fácil de asimilar y aceptamos que dentro de la Creación existen dos mundos antagonistas, el bien y el mal, la luz y la oscuridad, ángeles y demonios, etc. podemos relacionar a este guía con la figura del Ángel de la Guarda.
En esos primeros 6 grados en la evolución de nuestra joven alma, hay información que es prohibida para nosotros, no podemos aceptarla, es como si un muro invisible impidiese a nuestra mente aceptar o intentar comprender esa información, los escépticos suelen estar es estos primeros 6 grados de evolución, entendedme, todos podemos ser escépticos y creer unas cosas si y otras no, porque obviamente hay demasiada información viciada, no todo vale, pero en estos momentos me refiero al escéptico de nacimiento, al que prefiere perder una mano antes que aceptar algo que no le cuenten los libros aceptados por el sistema, no intentéis nunca convencer a un escéptico, sencillamente no es su tiempo, un bloqueo le impide intentar entender lo inexplicable, primero han de caer sus velos y para eso ha de llegar a la séptima etapa de este primer tramo en el camino de la evolución. Imaginad por un momento que comparamos el camino de la evolución con la carrera militar, la de antes, donde se ascendía por méritos y no había oficiales de carrera, la tropa la formarían todas aquellas almas jóvenes aún y con poca experiencia en ese caminar, sí, con reclutas recién incorporados y veteranos en distintas fases, pero todos tropa, sin responsabilidad y en espera de hacer méritos para subir de grado.
Al alcanzar esa séptima etapa, empiezan a caer nuestros velos, aún tenemos un solo guía, pero ya empezamos a sentir esa sensación, algo que vibra en tu interior y que te mueve a buscar respuestas, pero la respuestas que buscarás no están reflejadas en los libros de texto y has de investigar, profundizar, discernir, asimilar…., es el grado del cambio, cuando superes ese grado pasarás a ser sensitivo, en esta etapa ya tendrás de forma aislada alguna experiencia que te indique lo que ha de venir, pero en ese grado 7 aún no has adquirido responsabilidades, sigues teniendo un solo guía, tu trabajo es intentar cambiar de grado en esa encarnación, lo conseguirás o no, todo depende de tu implicación, de las ganas que pongas, no hay método, ni una lectura, ni curso, ni vidente, ni nada que te pueda indicar cuál es tu camino de vida, por dónde has de encaminar tus pasos, tú solo has de averiguarlo, aceptarlo, asumirlo y…. seguir hacia adelante. No, no te puedes plantar y mucho menos retroceder.
Te deseo toda la suerte del mundo en tu camino hacia la evolución.
Epifanio Alcañiz
Psíquico
Radiestesista y psícoestesista
Investigador de las energías telúricas
Restaurador bioenergético
Cocreador energético