Con frecuencia solemos confundir el significado de precio con el de valor, todo tiene un precio y todo tiene un valor, no siempre están equiparados, pero en cualquier caso cada cual tiene su propio baremo. Un ejemplo: si yo tengo sed y alguien vende botellas de agua por 1 €, el precio es ese, 1 €, sin embargo el valor es relativo a la utilidad o necesidad de lo que estamos pagando, si yo tengo sed y la persona que vende agua solo tiene una botella que quieren varias personas, el valor sigue siendo el mismo, el de calmar la sed, pero el precio en este caso puede cambiar, porque quien vende el agua quiera sacar provecho a esa última botella.
Hago esta sencilla reflexión porque normalmente no solemos reparar en el valor de las cosas, solo vemos el precio, cuando en realidad siempre habría de primar el valor, así a veces pagamos un alto precio por cosas de escaso valor y cuestionamos el precio de otras con un alto valor, todo depende del prisma de quien lo paga. Sin embargo, cuando pagamos por algo, o por todo, ya que se perdió el uso del trueque, solemos considerar que lo caro es mejor que lo barato, al igual que no solemos ver el valor de aquello que nos regalan, esto hace que en ocasiones algo de mucho valor por lo que se paga un bajo precio, pase casi desapercibido, por eso mismo cuando ofrezcas algo de un alto valor debe tener un precio justo, pero que requiera un esfuerzo, porque así tiene varias connotaciones positivas
1º) Solo accede a ello aquel que realmente está interesado
2º) Si lo regalas lo saturas y cuando lo restrinjas serás criticado
3º) Si supone un esfuerzo, requiere un alto interés, te sentirás valorado
4º Aquel que no sepa apreciar tu esfuerzo, mejor que no se beneficie del mismo.
5º) Tú no eres el responsable de la evolución de los demás, ellos han de implicarse.
6º) Cuando ofreces algo y le pones un precio, la decisión de valorar lo que ofreces, nunca es tuya, por lo tanto cada cual ha de responsabilizarse de sus decisiones.
Recuerdo que una vez alguien me preguntó: ¿Cuánto vale eso que llevas colgado del cuello? Le miré fijamente y le contesté: “Su valor es más alto que el del mayor diamante del mundo, pero entiendo que lo que quiere Vd. saber es su precio” cuando se lo dije le pareció caro y entonces le dije que podía encontrar colgantes muy bonitos por unos pocos € ¿Entonces, por qué habría de comprar el suyo? volví a mirarle y le pregunté: ¿Cuántos años cree que le quedan de vida? “pongamos 20 como ejemplo, ahora, multiplique 20 por 365 días y después lo divide por el precio que ha de pagar, así sabrá cuál es el precio diario de mantener sus niveles energéticos en su máxima vibración” pero… recuerde, yo no le estoy intentando vender nada, solo le estoy ofreciendo algo, por lo tanto la decisión de creer lo que le digo o no es solo suya.
Me miró, saco su cartera y pagó el precio que yo había puesto a mi trabajo.
Son muchas las veces que me he preguntado: que tengo yo de especial para ser el elegido, porqué se me facilitó el conocimiento para emprender la misión de enseñar a trabajar con la energía pura y creadora de La Fuente.
Sin duda todo está previsto de antemano, tal vez ya fui bueno trabajando la radiestesia en alguna encarnación pasada y esto era importante, ya que la principal condición para aceptar la responsabilidad de trabajar con la energía pura y creadora de La Fuente, es la de ayudar a subir la energía de Gaia creando nuevos vórtices energéticos y para esto es necesario conocer perfectamente la anatomía de los vórtices energéticos.
En una ocasión, un conocido me dijo que mis cursos solo eran para ricos o para snob, lo cierto es que con frecuencia hablamos sin medir el significado de nuestras palabras, sin embargo a cada comentario hay que darle el valor que realmente tiene, no el que le atribuye aquel que lo lanza. ¿Cuál es el precio del amor? ¿Qué precio tiene la ternura o la risa? ¿Cuál es el precio de la salud o cual es el precio del conocimiento? sin duda hay cosas a las cuales es complicado poner un valor material, por lo tanto este siempre será simbólico, si es bajo atraerá a curiosos que en poco tiempo dinamitarán tu esfuerzo, si es demasiado alto tal vez los inseguros se auto eliminen, esto no es malo es simplemente su decisión, no la nuestra, ser justo resulta complicado.
Yo tengo la suerte de ofrecer algunas cosas que considero un legado para la humanidad, así me lo confirmaron mis guías, cuando me aportaron ese conocimiento. No todo aquello que tiene un precio tiene un valor acorde con el mismo y muy pocas cosas tienen un valor que supera el precio que se paga por ello.
Epifanio Alcañiz
Psíquico
Radiestesista y psícoestesista
Investigador de las energías telúricas
Restaurador bioenergético
Cocreador energético