Precio y valor de las cosas

Epifanio Alcañiz Rubio • 17 de marzo de 2021

 PRECIO Y VALOR DE LAS COSAS


   Con frecuencia solemos confundir el significado de precio con el de valor, todo tiene un precio y todo tiene un valor, no siempre están equiparados, pero en cualquier caso cada cual tiene su propio baremo. Un ejemplo: si yo tengo sed y alguien vende botellas de agua por 1 €, el precio es ese, 1 €, sin embargo el valor es relativo a la utilidad o necesidad de lo que estamos pagando, si yo tengo sed y la persona que vende agua solo tiene una botella que quieren varias personas, el valor sigue siendo el mismo, el de calmar la sed, pero el precio en este caso puede cambiar, porque quien vende el agua quiera sacar provecho a esa última botella.
Hago esta sencilla reflexión porque normalmente no solemos reparar en el valor de las cosas, solo vemos el precio, cuando en realidad siempre habría de primar el valor, así a veces pagamos un alto precio por cosas de escaso valor y cuestionamos el precio de otras con un alto valor, todo depende del prisma de quien lo paga. Sin embargo, cuando pagamos por algo, o por todo, ya que se perdió el uso del trueque, solemos considerar que lo caro es mejor que lo barato, al igual que no solemos ver el valor de aquello que nos regalan, esto hace que en ocasiones algo de mucho valor por lo que se paga un bajo precio, pase casi desapercibido, por eso mismo cuando ofrezcas algo de un alto valor debe tener un precio justo, pero que requiera un esfuerzo, porque así tiene varias connotaciones positivas 
   1º) Solo accede a ello aquel que realmente está interesado  
   2º) Si lo regalas lo saturas y cuando lo restrinjas serás criticado  
   3º) Si supone un esfuerzo, requiere un alto interés, te sentirás valorado
   4º Aquel que no sepa apreciar tu esfuerzo, mejor que no se beneficie del mismo.
   5º) Tú no eres el responsable de la evolución de los demás, ellos han de implicarse.
   6º) Cuando ofreces algo y le pones un precio, la decisión de valorar lo que ofreces, nunca es tuya, por lo tanto cada cual ha de responsabilizarse de sus decisiones. 
   Recuerdo que una vez alguien me preguntó: ¿Cuánto vale eso que llevas colgado del cuello? Le miré fijamente y le contesté: “Su valor es más alto que el del mayor diamante del mundo, pero entiendo que lo que quiere Vd. saber es su precio” cuando se lo dije le pareció caro y entonces le dije que podía encontrar colgantes muy bonitos por unos pocos € ¿Entonces, por qué habría de comprar el suyo? volví a mirarle y le pregunté: ¿Cuántos años cree que le quedan de vida? “pongamos 20 como ejemplo, ahora, multiplique 20 por 365 días y después lo divide por el precio que ha de pagar, así sabrá cuál es el precio diario de mantener sus niveles energéticos en su máxima vibración” pero… recuerde, yo no le estoy intentando vender nada, solo le estoy ofreciendo algo, por lo tanto la decisión de creer lo que le digo o no es solo suya. 
   Me miró, saco su cartera y pagó el precio que yo había puesto a mi trabajo.
Son muchas las veces que me he preguntado: que tengo yo de especial para ser el elegido, porqué se me facilitó el conocimiento para emprender la misión de enseñar a trabajar con la energía pura y creadora de La Fuente. 
Sin duda todo está previsto de antemano, tal vez ya fui bueno trabajando la radiestesia en alguna encarnación pasada y esto era importante, ya que la principal condición para aceptar la responsabilidad de trabajar con la energía pura y creadora de La Fuente, es la de ayudar a subir la energía de Gaia creando nuevos vórtices energéticos y para esto es necesario conocer perfectamente la anatomía de los vórtices energéticos.
   En una ocasión, un conocido me dijo que mis cursos solo eran para ricos o para snob, lo cierto es que con frecuencia hablamos sin medir el significado de nuestras palabras, sin embargo a cada comentario hay que darle el valor que realmente tiene, no el que le atribuye aquel que lo lanza. ¿Cuál es el precio del amor? ¿Qué precio tiene la ternura o la risa? ¿Cuál es el precio de la salud o cual es el precio del conocimiento? sin duda hay cosas a las cuales es complicado poner un valor material, por lo tanto este siempre será simbólico, si es bajo atraerá a curiosos que en poco tiempo dinamitarán tu esfuerzo, si es demasiado alto tal vez los inseguros se auto eliminen, esto no es malo es simplemente su decisión, no la nuestra, ser justo resulta complicado. 
   Yo tengo la suerte de ofrecer algunas cosas que considero un legado para la humanidad, así me lo confirmaron mis guías, cuando me aportaron ese conocimiento. No todo aquello que tiene un precio tiene un valor acorde con el mismo y muy pocas cosas tienen un valor que supera el precio que se paga por ello.


                    Epifanio Alcañiz

    Psíquico

   Radiestesista y psícoestesista

   Investigador de las energías telúricas

   Restaurador bioenergético

   Cocreador energético
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Al final esto acabará siendo uno de los peligros más frecuentes del siglo XXI, hace unos meses, me extrañó encontrar en el limpiaparabrisas de un coche una fotocopia anunciando los trabajos de un maestro africano, eso es algo más o menos normalizado en una gran ciudad, pero era en una pequeña aldea; al final quien lo practica, ve como lógica su manera de ganarse la vida, una como otra cualquiera, jodiendo a los demás, pero naturalizado, es como si te haces una casa y al levantarte encuentras que alguien ha construido un muro delante del ventanal, está en tú propiedad, vas y lo derribas y al día siguiente, hay otro muro más resistente, quien realizó el trabajo se ofende porque alguien lo rompa y vuelve con otro más potente. Para mí no existe la magia blanca, porque en ella se incluyen órdenes para atraer un amor o similares que de alguna manera interfieren en el libre albedrío de un tercero, bueno, encender una vela rogando por la salud de un familiar o aventar canela en la entrada de la casa para atraer la prosperidad, son cosas que en principio no interfieren de forma negativa sobre un tercero, quiero aclarar que no es lo mismo un hechizo invocado por un aficionado que se guía por tutoriales o libros sobre el tema, que un trabajo en el que se invocan a las fuerzas oscuras. Hay quien piensa que acudir a alguien para encontrar el amor o trabajo, algo al parecer válido, pero lo hace a través de alguien que hace amarres o sacrifica animales en sus ritos para atraer la desgracia de terceros, piensa que eso no le pasará factura, porque sus intenciones son buenas, las intenciones pueden serlo, pero es un trabajo hecho desde la oscuridad ¿acaso hay alguien que aún piense que se puede trabajar con la luz y la oscuridad al tiempo? Ya lo aclaro yo, esto es imposible, si alguien que hace un amarre para que el vecino casado de su clienta se fije en ella, está trabajando desde la oscuridad, creo a nadie se le ocurriría encender una vela a un arcángel para que su vecino abandone a su esposa, por lo tanto si se va en busca de ayuda para encontrar el amor a esa misma persona, debería ser consciente que está solicitando un trabajo que se realizará bajo el manto de las fuerzas oscuras y eso le pasará factura en esta encarnación o en las siguientes. La envidia es como una enfermedad, es un patrón de vida y quien nace con ese problema morirá con él, quien la padece, no quiere tener el coche, o la casa que tú has conseguido con esfuerzo, lo que quiere es que tú no la tengas, en realidad son unos pobres desgraciados, eso les hace caer en las garras de estos depredadores y el circulo cada vez es más vicioso, también se solicitan trabajos oscuros por odio o rencor, no se demasiado sobre los métodos y ritos utilizados, pero los he sufrido en propia carne, en mi escala de valores los trabajos con un potencial del 1 al 5, son trabajos menores, del 6 al 10 en mi escala, son trabajos peligrosos para quien los sufre y yo he sufrido más de uno de estos trabajos, antes los cortaba, los repetían, lo volvía acortar, lo repetían de nuevo, a veces la programación es automática, es un degaste total, ponían velos oscuros sobre mi persona para diluir mi cualidad y actuar de forma impune, cuando te hacen un trabajo de estas características abren un portal a los espíritus negativos, ellos son los que se encargan de realizar ese trabajo, pero necesitan la colaboración o el permiso de un humano para poder actuar y solo se corta si ese trabajo se quema hasta sus raíces, estos trabajos tienen 2 o 3 raíces, el que lo encarga, el que lo realiza y el que lo padece, a veces el que lo hace es por su deseo, sin que un tercero pague sus servicios, es un grave problema energético, el más complicado de eliminar, como digo, solo el fuego purificador puede quemar sus raíces, protegiendo antes al afectado y además se hace necesario cerrar los portales que el trabajo dejó abiertos, porque si no es así, siempre queda una secuela energética y un peligro latente. Epifanio Alcañiz Sensitivo.
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La verdad es cada vez se cruzan más terapeutas en mi camino que solicitan mis servicios, porque saben que tienen un problema; pero son incapaces de saber cuál es, muchos son sensitivos y su problema es que trabajan cuerpo a cuerpo con sus pacientes, me refiero a todas las terapias que requieren cercanía y que ambas auras, la del terapeuta y la del paciente están en contacto. Cuando una persona arrastra un problema que no consigue solucionar con los profesionales de la salud convencional, al final acaba buscando la ayuda de las mal llamadas terapias alternativas (a veces son la única opción) sin que necesariamente crean en ellas, pero la desesperación a veces nos lleva hacer todo lo que esté en nuestras manos para sentirnos bien, lo mismo alguien les habla del Reiki o de algún tipo de masaje, o tal vez de una regresión, hipnosis, registros akáshicos y mucho más, pero… vamos a situarnos en la piel de un paciente en concreto, un paciente que está poseído por una entidad maligna, o tiene un parásito energético adherido, no se encuentra bien, está depresivo, sus dolencias se acentúan y busca ayuda donde sea, vamos a imaginar que llega hasta alguien que utiliza el Reiki o la magnetoterapia (es solo un ejemplo) a la entidad o al parásito no le gusta que nadie intervenga, no le gusta que suban la energía que ellos quitaron a su presa, no, no les gusta y pueden pensar que el terapeuta es mejor presa que el poseído, nada más fácil que cambiar de cuerpo cuando las auras están en contacto, mucho más fácil aún, cuando el nivel energético del terapeuta es bajo, esto hace que su aura esté replegada y se convierte en una presa excesivamente fácil y es mejor presa un sensitivo que alguien que está en su primera etapa, si en una guerra un soldado está apuntando con su fusil y hay dos objetivos juntos, un soldado y un oficial, yo creo que sin duda ese primer disparo será para el oficial; así es la vida, las reglas ya están escritas. Con lo cual en ocasiones el terapeuta soluciona ese problema de una forma inadecuada, que es cargando él con el problema, también existe un problema latente cuando asistimos a un curso que requiere una iniciación, cuando la vamos a recibir rompemos nuestros escudos naturales, el problema solo es real cuando alguno de los asistentes lleva consigo algo pegado, al igual que en una sesión de Ouija, esos escudos se rompen, abrimos las puertas de nuestro cuerpo energético a esa entidad que creemos es nuestro familiar fallecido y por desgracia casi nunca lo es, estos son problemas reales que han llegado hasta mi buscando solución, no escribo este post para meter miedo a los terapeutas, solo para advertirles de un problema que acecha y que es difícil de detectar, recordar que la mejor protección siempre será el mantener nuestros niveles energéticos en su máxima vibración. Epifanio Alcañiz Sensitivo